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Niños, pantallas y tiempo máximo recomendado según edad

En el blog de Robots para Niños hablamos mucho de robots o kits de robótica que necesitan de un ordenador portátil o de sobremesa, tablet o móvil para programarlos, aplicaciones para aprender a programar o juegos que necesitan pantallas.

Nos habéis preguntado en más de una ocasión como gestionamos las pantallas en casa así que hemos pensado que teníamos que compartir nuestra visión del uso de las pantallas en el hogar.

El uso excesivo de pantallas y redes sociales es un tema que nos preocupa.

Educar, crear nuevos hábitos, establecer límites o prohibiciones puede generar grandes discusiones o mal rollo en casa.

Los niños cada vez tienen más opciones de ocio relacionado con las pantallas como móviles, tablets, videoconsolas, ordenadores o televisión. ¿Cómo gestionar en casa las horas de pantalla sin discusiones?

Pantallas: diferentes familias y visiones educativas

No hay una solución ni norma para todas las familias. Los padres y madres que tienen más contacto con la tecnología tienden a ser más restrictivos en sus hogares, con políticas o normas familiares claramente anti-pantallas.

El caso extremo se da en un sector de Silicon Valley de obligar a firmar contratos a los cuidadores de sus hijos prohibiendo el uso de teléfonos móviles. No dejan que sus hijos se acerquen a tablets o móviles hasta el instituto.

Muchos de estos tecnólogos anti-pantallas en su hogar, trabajan para empresas que las promueven sin límite y el resto del mundo se enganche a ellas.

Así que no podemos confiar en que las empresas de redes sociales o plataformas (TikTok, Twitter, Instagram, YouTube, Twitch, Discord…) y creadores de juegos (Fornite, Roblox…) y contenidos audiovisuales estén preocupados o pendientes de que nuestros hijos no se enganchen a las pantallas, a ellos les mueve el dinero y maximizar sus beneficios.

Hay múltiples tipos de hogares y visiones respecto el uso de pantallas. Desde los que prohíben cualquier presencia de pantalla, otros que solo permiten un uso de pantallas constructivo y muchas otras familias que permiten pantallas en diferente medida.

Todas son posturas respetables mientras en el hogar no se abuse de las pantallas.

Nuestra visión es no prohibir las pantallas en casa. Creemos que somos una generación de padres y madres digitales. Las pantallas no son un problema, forman parte de nuestra vida cotidiana. No lo vemos como una lucha de tecnología versus juegos tradicionales.

En casa apostamos porque nuestros dos hijos conozcan la tecnología, diferentes soportes y redes sociales, que sepan utilizar correctamente los dispositivos tecnológicos y aprendan a hacer un buen uso de las pantallas. Pero sí que creemos se tienen que establecer unas normas y límites al uso de pantallas.

Consejos para un buen uso de las pantallas en el hogar

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1. Establecer límites de tiempo adecuados. No se trata ni de prohibir ni de dar libertad absoluta. Hay familias que les funciona bien una franja de tiempo diaria (solo pantallas de 5 a 6 de la tarde), otras por tiempo (1 hora de pantallas al día) y otras sin límites horarios fijos pero supervisando el tiempo de consumo.

2. Buscar experiencias constructivas, de calidad y creativas con recursos adecuados para su edad. Es decir: apps, juegos para las consolas o programas de ordenador que potencien sus capacidades o intereses, vídeos que trabajen temas que están tratando en la escuela, juegos que pueden ser divertidos y con contenidos de calidad.

3. Compartir tiempo de pantalla con los hijos permite conocer que están consumiendo y ayudar a interpretar aquello que ven y juegan. Además de compartir intereses. En casa no es extraño que nuestros hijos compartan sus experiencias en videojuegos como Minecraft, Fortnite o Mario con nosotros.

4. Supervisar qué hacen en sus pantallas cuando están solos. También por su seguridad, sobre todo si no tenemos instaladas y activadas aplicaciones de control parental.

5. Promover un entorno familiar positivo y una relación sana con las pantallas en casa. Y aquí no hay nada como un buen ejemplo. Si nos ven enganchados al móvil, los stories, twitter y whatsapp, pues ellos buscan lo mismo.

6. Explicar el uso que hacemos los adultos de las pantallas. Yo por ejemplo le expliqué a mi hijo pequeño que en un Kindle leía libros para que entendiera la función de ese aparato en mis manos (al principio él pensaba que era una tablet). O que con el portátil muchas veces estoy teletrabajando.

7. Intentar eliminar o reducir al máximo el uso de pantallas mientras se está comiendo. En ausencia de pantallas, las conversaciones llegan a la mesa de forma casi natural.

9. No dejar a tus hijos ver pelis, series, youtubers, streamers o lo que sea de moda que no apropiados para su edad madurativa. A los hijos los educamos en casa. Ahora tenemos la polémica con El juego del calamar. Nuestra política con el mayor (tiene 10 años) ha sido hablar de la trama, las imágenes y explicarle que no es una serie apropiada para su edad.

8. Compartir contenidos audiovisuales en la televisión del comedor o la sala de estar. A veces se corre el peligro de estar todos en la misma casa y enganchado cada uno a nuestra pantalla. Nosotros una vez a la semana tenemos la sesión de peli familiar (ahora estamos sumergidos en las pelis de Studio Ghibli) y también vemos otros muchos contenidos todos juntos.

Como padres y madres, aceptamos que los niños en las escuelas utilizan las pantallas de forma educativa, para aprender y divertirse. Pues lo mismo creemos que tiene que pasar en el hogar.

Hay fantásticas actividades para niños que se pueden hacer con una pantalla: programar, aprender idiomas, crear una canción, leer o dibujar.

Si tienes niños más pequeños, también encontrarás múltiples recursos divertidos, creativos y educativos para compartir con ellos en la pantalla del ordenador, la televisión o la tablet. A nivel personal nuestros hijos tienen prohibido tocar nuestros móviles. Y ni se plantean pedirlos o abrirlos.

Tiempo de pantalla pasivo o activo

Creemos que nos toca involucrarnos en la vida digital de nuestros hijos. Existe una gran diferencia entre consumir pasivamente contenido digital y usar las pantallas de forma activa y constructiva.

El tiempo de pantalla pasivo incluye:

  • Navegar por Internet y redes sociales.
  • Ver vídeos en YouTube (atención que ni en YouTube Kids es recomendable que estén solos).
  • Chatear con los amigos.
  • Jugar a determinados juegos/aplicaciones poco educativos y con un alto poder de “enganche”. Mucho cuidado con plataformas como Roblox o redes sociales como TikTok.
  • Mirar dibujos, pelis y series de televisión.

Todas estas actividades no son negativas en su justa medida. El problema es cuando se hace sin control, límites ni supervisión y como un recurso para tener a nuestro hijo aparcado y entretenido.

La tablet o el portátil creemos que no deberían ser una niñera o una forma de tener a los más mayores sin molestar.

El tiempo de pantalla activo incluye:

Niños programando Lego robótica Creative Toolbox 17101
  • Crear un libro o una película de animación.
  • Hacer una ilustración o un dibujo (también vale siguiendo vídeos de YouTube).
  • Crear una página web.
  • Construir un ordenador.
  • Aprender programación.
  • Crear un videojuego con Scratch o con cualquier otro programa.
  • Programar un robot.
  • Aprender un nuevo idioma en plataformas como Duolingo.
  • Crear vídeos para YouTube.
  • Aprender música y crear una canción.
  • Fotografía digital y edición de imágenes.
  • Jugar a juegos creativos y que representen retos y desafíos.
  • Aprender a buscar por Internet desde el ordenador.
  • Investigar sobre temas que les interesen.
  • Leer libros, cómics o novelas gráficas en plataformas digitales.

¿Cómo integrar un uso de pantalla activo y constructivo en casa?

No utilizar una regla general para todos los hijos. Si tienen edades diferentes, el uso, supervisión y tiempo debe adecuarse a cada uno.

Administrar las pantallas como se crea conveniente y no tener miedo a evolucionar y rectificar. No hay un modelo único para todas las familias. Y con las reglas que una empieza, si se ve que no funcionan, se hablan con el niño y se instalan unas nuevas. Los niños se adaptan sin problemas.

Involucrarse activamente en el uso de las pantallas que hacen los hijos y en sus intereses. Si ves que le interesa todo lo relacionado con Roma, busca documentales, algún juego para el ordenador relacionado o que cree algo digital.

Negociar el uso que hacen con las pantallas. Por ejemplo, a nuestro hijo pequeño de 7 años ahora le gusta jugar a Legend of Zelda en su consola. Solo puede jugar los fines de semana y tiene un límite. Si dedica menos tiempo al juego, puede ver algún dibujo más.

Modificar el tiempo y tipo de uso en función de su calendario escolar, extraescolares, exámenes, si es fin de semana, vacaciones de verano, un día de lluvia que no se pueden mover de casa o si el adulto está teletrabajando, está en casa y tiene un marrón. No siempre tienen el mismo tiempo libre ni cansancio acumulado y se debe tener en cuenta.

Sentarse con los hijos a compartir la actividad. Aunque sea una actividad pasiva. En nuestra casa las películas o dibujos animados no se miran nunca en tablets sino en la única televisión que tenemos en casa que está en la sala de estar. Así la podemos ver juntos y comentar. Lo mismo ir comentando que hacen en el ordenador o que te cuenten que fase se han pasado hoy del videojuego. A los niños les encanta hablar, si les preguntan, te contarán mil detalles.

Aprovechar el uso de una tecnología pasiva como es la televisión para aprender otro idioma. Cambiar de idioma de la televisión es muy fácil, especialmente si lo haces desde que son pequeños. En casa vemos muchos de los contenidos de latelevisión en inglés. Lo han vivido así desde pequeños, no se quejan y están aprendiendo otro idioma (además de otros beneficios como la plasticidad cerebral).

El contenido es lo importante

No es tanto el tiempo de pantalla sino los contenidos que están consumiendo, cómo lo están haciendo y los efectos en su vida.

Igual que les enseñamos a comer saludablemente (y les tenemos que repetir a menudo porque no es bueno comer dulces cada día, pero si verduras y fruta), les tenemos que enseñar los buenos hábitos de uso de los medios digitales.

Juguetes tecnológicos para aprender jugando

La empresa Osmo es un claro ejemplo de juguetes que combina el mundo real y virtual y que promueve un uso activo de las pantallas, para que no se descuelguen del aprendizaje al llegar a casa, pero lo hagan de una forma divertida.

Tanto con Osmo Coding Set como con Osmo Pizza los más peques (de 4 a 10 años) o Osmo Creative Set se divertirán y aprenderán programación, matemáticas o dibujo.

Lego Education es un referente en robótica educativa, para el hogar y las aulas. El kit de robótica Lego Spike Essential (para niños de 6 a 10 años) pueden aprender jugando sobre todas las materias STEAM.

Lego Mindstorms es el kit de robótica por excelencia en las actividades de robótica y programación con niños a partir de 10 años. Para casa recomendamos el set Lego Mindstorms Robot Inventor.

Lego Mindstorms Ro bot Inventor - Set robotica educativa a partir de 10 años

Los niños a partir de 10-12 años empiezan a utilizar en la escuala placas Arduino, el kit de robótica mbot de Makeblok o placas micro:bit. Las tres propuestas son ideales para que también las tengan en casa y puedan trastear.

mBot coche robot de Makeblock compatible con Arduino para niños

Nota del autor: este artículo es una revisión y actualización de un artículo que ya publicamos en 2017 en Ser Padres.

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