Listas escolares con libros recomendados, ¿a favor o en contra?

Libros de listas escolares para el verano, ¿a favor o en contra?

Listas escolares con libros recomendados, ¿a favor o en contra?Muchas escuelas envían un email o dan una lista a los padres con libros recomendados para el verano, navidades o regalar en Sant Jordi. Y es que es habitual que por parte de la escuela se recomiende que los niños y niñas lean en época de vacaciones.

Depende de como las gestionamos en el hogar son un arma peligrosa de doble filo, capaz de provocar en los niños el descubrimiento de grandes obras y autores o matar a cañonazos su interés por la lectura.

¿A favor o en contra de las listas escolares con recomendaciones de libros?

Desde mi humilde opinión el problema no son las listas con recomendaciones, es el uso que hacemos los padres con ese trozo de papel. Listas de libros recomendadas hay por todas partes, en este blog hay muchísimas. Y también encuentras listas creadas por grupos de investigación de la literatura infantil y juvenil.

Hay padres que al consultarlas las entendemos como guía y nos ayudan porque incluyen novedades, recomendaciones por grupos de edad, obras clásicas de la literatura infantil y en general están confeccionadas con muy buen criterio por especialistas como el bibliotecario escolar.

Idea 1. Liarla parda en el fomento lector. Niño, ¡escoge un libro de esta lista!

Pero otros padres y madres, y aquí viene el lío, las ven como una lista cerrada, o su hijo escoge un libro de esta lista o ya no es válido. Por supuesto no son padres con malas intenciones ya que quieren lo mejor para sus hijos pero piensan que su hijo debe leer libros de la lista de la escuela.

Y el niño o niña quiere leer ese otro libro precioso que ha visto en la librería o la biblioteca pero se lleva uno de la lista a regañadientes. Que no digo que al final no le encante el libro, pero creo que el planteamiento inicial debería ser diferente. Tal vez negociar un libro de la lista y uno de su elección.

Si queremos convertir a nuestros hijos en amantes de los libros, les tenemos que dar un voto de confianza, que busquen y encuentren su camino en la lectura. Y lean muchas cosas diferentes.

Por supuesto libros recomendados pero también libros de su elección. Poesía y prosa. Cómics y novelas de aventuras. Revistas y periódicos. En papel y en digital. ¡Qué lean lo que quieran!

Idea 2. Lectura y obligar son dos palabras que nunca deberían ir juntas

Mucho mejor utilizar estrategias de fomento lector, hacer de mediadores y dejar caer en casa “por accidente” libros que creemos les puedan interesar. Estar a su lado para aconsejar pero también confiar en el criterio y gustos de nuestros hijos, que lean colecciones de libros que les llaman la atención, aunque estén por debajo de sus posibilidades, que lean y les leamos en voz alta para entretenerse.

A favor de que dejen libros a medias, releer 5 veces el mismo libro (y además esta relectura le beneficia) que lean párrafos sueltos, que lean como quieran (o que no lean). ¿Te suena este póster de los derechos del lector de Daniel Pennac?

Los derechos de lector de Daniel Pennac ilustrados por Quentin Blake

A favor de que escojan en la librería libros superconocidos de Geronimo o Tea Stilton, libros de Youtubers, Futbolísimos, o los diarios de Greg o Nikki.

Y poco a poco también les presentamos otros tipo de lecturas (los que podemos sacar de las listas recomendadas). Un niño o niña que lee, que disfruta de la lectura, que no lo hace solo por obligación, creará un hábito y disfrutará en la adolescencia donde se pierden tantos lectores.

Lo que si que hará será evolucionar en sus preferencias con la edad y intereses. Hay que dar tiempo para que descubra y aprecie los clásicos literarios.

Idea 3. Paciencia con los niños pre-lectores

En ocasiones te quieras tirar de los pelos porque te piden volver a leer en voz alta ese libro de unicornios o princesas que está tan mal escrito o te aburre hasta el infinito. Yo cuando mi hijo pequeño me pide volver a leerle el cuento de la Patrulla Canina intento pensar en positivo (aunque por dentro me estoy tirando de los pelos), que todos los libros son buenos si pasan un buen rato con ellos, conectamos y se aficionan a la lectura e intento dar lo mejor de mi mientras compartimos ese libro. Y a continuación ya llegará otro libro.

¿Mi otro truco? Intento no dejar esos libros que estoy cansada de leer con las portadas a la vista o en la mesita de noche, los tienen que buscar en las estanterías. Mi hijo pequeño los busca pero ya no cada día, se tiene que acordar de ellos al no estar a la vista. Tal vez es algo retorcido pero los padres necesitamos un descanso de determinados personajes.

Idea 4. Cada niño recorre su propio sendero literario

En realidad como nos pasa a los adultos. Cuando no damos libertad a los niños para seleccionar sus lecturas, cuando decidimos como padres que tienen que leer, estamos matando sus ganas de leer, de volver al día siguiente a coger un libro. Transformamos una actividad de ocio y placer en una obligación.

Para tener niños lectores que se conviertan en adultos lectores exigentes y con criterio hay que dejarles avanzar paso a paso.


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